Pages Menu
TwitterFacebook
Categories Menu

2 Comentarios

  1. ¿Quienes son mejores padres, aquellos que nos aportan su parte de ADN ó aquellos que se preocupan por todo los que nos incumbe, alimentación, salud, estudios, etc?.
    El doctor Pallarés y familia eran prácticamente nuevos en aquel hermoso pueblo del Pirineo de Huesca, su nuevo destino hasta allí les había mudado. Una casa preciosa, decorada personalmente por su esposa, con el esmero y cariño de de quien se siente plenamente feliz, aunque aún quedaban cajas embaladas y que serian desechas más adelante. Olivia, era hija única, bonita, estudiosa y un orgullo para sus padres, aunque su curiosidad despertó como despiertan las flores en primavera. Con la adolescencia le saltaban las dudas del nulo parecido físico que tenia con sus padres, así que rebuscando entre las cajas encontró una con su nombre “Olivia”, dentro no había más que los enseres infantiles que su madre guardaba con apego y una carta, una carta escondida y que contenía su confirmación de adopción, fue en ese preciso instante cuando le saltaron todas las alarmas y lo que despertó un autentico torbellino dentro de ella, volviéndose cruel y egoísta con los que siempre fueron sus padres.
    Una vez pasado el primer disgusto, ante la insistencia de su hija y coincidiendo con unas vacaciones del padre, de común acuerdo deciden volver al punto de su nacimiento y averiguar ¿quién es su madre biológica?, ¿porque la dio en adopción?, querían encontrar respuesta a todas las preguntas que tanto daño le estaban haciendo a toda la familia.

    Mª Victoria Peset, nos ofrece un relato estremecedor, con textos y diálogos nobles, cargado de sentimientos tan puros como es el amor entre padres e hijos. De manera sutil y cariñosa nos hace parte de su narración. ¡Maravillosa!

  2. No entiendo se frases hechas, no entiendo de protocolos ni de prologos y demas historias, sólo soy un humilde lector que ha tenido la suerte de leer tu libro, pero me atrevo a decir que de sentimientos sí, y por ello te digo,: gracias María Victoria Peset, no he podido parar, me has metido de lleno en tu narración, me has hecho vivirlo, me has hecho llorar, enhorabuena, creo tienes un futuro prometedor.
    Atentamente. Manuel Ayet Saura.

¿Qué opinas?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*