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1 Comentario

  1. Tengo la suerte de conocer a Jesús Garzás. Al ser colegas de profesión era cuestión de tiempo que acabara en su blog, y descubrí que no solamente estamos alineados en nuestro oficio, sino que compartimos muchas cosas (el sentido del humor sobre todo). Por ello le tengo en alta estima, aunque todavía me quede pendiente el echármelo a los pechos en el mundo 1.0. De pronto, vino la noticia: había escrito un libro. De ficción, además. No voy a mentir, acudí al texto de Jesús seguro de que iba tener calidad (su blog así lo precede) pero con algo de incertidumbre, ya que el hecho de escribir bien contenido profesional no tiene por qué conllevar el saber escribir ficción. Son palabras mayores. Y también tenía algo de temor a que el libro no me convenciera…¡a ver qué palabras elijo para decírselo!
    Pues no. No he tenido que buscar palabras para endulzar una crítica negativa, porque “Los besos que no se dan” rebosa calidad y profundidad a lo largo de sus 185 páginas.
    LBQNSD cuenta la historia de Jorge: 40 años, divertido, idealista, nostálgico, egoísta. Un inmaduro en busca de quimeras. Acaba de perder a su pareja por lo que intenta tapar ese agujero emocional encontrando (y enamorando) a su primer amor de adolescente, Amalia, por lo que se valdrá de las redes sociales para la búsqueda y captura. La primera parte del libro se centra en narrar la situación actual de Jorge (donde vamos conociéndolo mejor) con continuos flashbacks a un verano de vacaciones en la playa donde Jorge con 15 años conoció a Amalia. Esta parte es realmente sorprendente por el ritmo y el tremendo humor que se gasta Jesús a la hora de narrar su historia. Es increíblemente original y ocurrente, las carcajadas llegan en más ocasiones de las que esperas. Además, la parte del verano de Jorge en Benicasim me remueve por dentro, recordándome a mi mismo de adolescente cuando me enamoraba y nada tenía sentido más allá de la chica en cuestión: ¿cuándo se está más terriblemente vivo que “sufriendo” un amor de verano?
    Pero tranquilos, “Los besos que no se dan” no es una comedia romántica ni un librito ligero de esos amables para echar la tarde. Al menos a mi no me lo ha parecido. La segunda parte del libro nos devuelve al tiempo actual, donde ya no solo tenemos a Jorge de narrador. Se unen Silvia (su última pareja), Carmen (su amiga de siempre) y Amalia (su amor de verano, ya en la cuarentena). El tono cambia, pero lo que se “pierde” en humor se gana en profundidad: gracias a unos personajes muy bien construidos asistimos a una descripción detallada y sutil del mundo actual en el vivimos, con sus tristezas, miserias, falta de empatía y también, con sus lealtades inquebrantables y sus risas. Reflexionamos cómo afectan las decisiones que tomamos en un momento dado, con sus correspondientes consecuencias. Jesús a través de sus personajes nos pone un espejo donde enfrentamos las expectativas de toda una vida frente a la realidad.
    Mis sensaciones al acabar el libro no pueden ser más positivas. Es un texto fácil de leer pero rico y complejo. Nada cruje en el engranaje, todo fluye; ni hay giros de guion caprichosos, ni Deux Ex Machina. La coherencia interna del relato es total. Al acabar me acordé de un artículo de Foster Wallace sobre lo personajes de Dostoyevski, en el que decía que lo que más admirada del escritor era que sus personajes estaban vivos. Estaban tan bien escritos que estaban vivos. Jesús huye de cualquier estereotipo. De sus protagonistas se puede ver claramente que tienen sangre en las venas.
    Mi conclusión está clara, POR LO QUE POR FAVOR, TRAIGANME MAYÚSCULAS MÁS GRANDES PARA DECIR QUE AQUÍ HAY TALENTO. Si esta es una ópera prima, lo que está por venir tiene que ser bastante gordo. Ya lo estoy esperando.

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  1. Jesús Garzás | éride ediciones - […] Los besos que no se dan […]

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